jueves, 27 de marzo de 2014

 
La mezquita de córdoba


Este impresionante ejemplar del siglo VIII es por su extensión (23.000 m2) la tercera mezquita del mundo. Cuando observamos su fachada, cerrada por fuertes muros coronados de almenas no nos podremos imaginar las maravillas que encontraremos en su interior, aquellas que hicieran al escritor inglés Gerald Brenan escribir: es el más bello y original edificio de España. No en vano ha sido declarada patrimonio de la humanidad.
 
 La Mezquita, que es Catedral al mismo tiempo, representa un mosaico de culturas y estilos arquitectonicos diversos que fueron siendo agregados durante los nueve siglos que duró su construcción, ampliaciones o reformas. En su interior se pueden apreciar aportaciones hispano-romanas y visigodas, influencias sirias, persas y bizantinas, un estilo muy peculiar que inauguró el arte hispano-musulmán o estilo califal. Este estilo arquitectónico pervivirá a través de los reinos taifas, en el arte nazarita, y a través de los reinos cristianos en el estilo mudéjar (de los musulmanes que viven en territorio reconquistado sin cambiar su religión) y en el arte de los mozárabes (cristianos que convivieron con los moros en tiempos de la reconquista).
 
 
 
 

 La construcción de la Mezquita fue iniciada por Abderramán I, en el año 785, sobre los restos de una iglesia visigoda, inspirandose en una mezquita omeya de Jerusalén. El resultado de esta primera etapa constructiva fue una armónica sala de 11 naves con 110 columnas de mármol y granito con capiteles romanos paleocristianos y bizantinos. Sobre ellos una doble serie de arcos de herradura y medio punto que constituyeron una novedad arquitectónica sin precedente. El juego de luces y sombras que ofrecen la piedra caliza y el ladrillo de sus arcos crea una singular atmósfera.
 
 
 
La Mezquita de Córdoba no es sólo el símbolo de Al-Andalus, sino un monumento fundamental de todo el Occidente islámico y uno de los más asombrosos del mundo.
Es el reflejo artístico del poder de
uno de los estados
políticos más importante de occidente en los siglos IX y X: el Emirato y Califato de Córdoba

La construcción que ha perdurado es la sucesión de edificaciones iniciada por Abderrahmán I sobre la iglesia cristiana de San Vicente, en la que reaprovechó abundante material, ampliada posteriormente por Abderrahmán II, Alhaken II y Almanzor.
 
La reforma más desastrosa de la historia de la Mezquita de Córdoba se lleva a cabo en los siglos XVI y XVII con la eliminación de parte de los trabajos de ampliación de Abderrahmán II y Almanzor para construir la catedral cristiana.

La Mezquita de Córdoba es un enorme cuadrilátero de suntuosas arquerías de 24.000 m2 de superficie.

Las partes más importantes del edificio son el antiguo alminar o torre, el patio y la sala de oración.

 
Alminar.
El alminar fue levantado por Abderrahmán III y convertido en la actual torre barroca a fines del siglo XVI
 
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Patio de los Naranjos.
El patio original fue ampliado sucesivamente por Abderrahmán III y Almanzor en el siglo X. Los claustros actuales son producto de la remodelación total llevada a cabo en las primeras décadas del siglo XVI. Bajo los naranjos existe un amplio aljibe que aseguraba el agua necesaria para las purificaciones de los musulmanes.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Sala de oración.
Etapa de Abderrahman I: Sobre la antigua iglesia de San Vicente, se inician las obras en la novena década del siglo VIII y posiblemente se construiría en un periodo no superior a siete años, de ahí su gran homogeneidad estilística
 
 
 
 
 

 
 
 
 

 
 
 

 
 
 
 

 
 
 

 
 
 

 
 
 

 
 
 
 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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